Las cifras de la huida de Cuba


Un total de 8000 cubanos intentó llegar ilegalmente a Estados Unidos hasta el 30 de septiembre de 2011. De ellos 1000 fueron interceptados en alta mar, 700 llegaron por vía marítima y 6300 llegaron a través de las fronteras, principalmente la de México, informó el diario El Nuevo Herald, que cita como fuente a agencias de seguridad interior.

En 2007 el éxodo de cubanos se elevó a 19.710 y en los tres siguientes decreció en forma notable con 16.260 en 2008 y 8.113 en 2009, llegando a 7050 en 2010 por lo que la cifra de este año representa un 14% por ciento más que la anterior.

Datos datos ofrecidos por el profesor de la Universidad de Puerto Rico Jorge Duany, que estudia la diáspora cubana indican que de 2000 a 2009, 318000 cubanos intentaron llegar a Estados Unidos.



CERN and colliding theories. Lawrence M. Krauss

What do you do as a scientist when you know a research result that is almost certainly wrong is about to become a media sensation? That is the quandary I found myself in last month as I awaited the announcement from CERN, the European Organization for Nuclear Research, about particles called neutrinos supposedly traveling faster than the speed of light. I had already been informed about the experiment, whose findings, if true, would require an overhaul of physics: Our current understanding — based on Einstein’s theory of relativity and consistent with every known physical theory and experiment — is that nothing can travel through space faster than the speed of light.

I hoped that somehow the result would escape the attention of the world news media, but I knew better: A news conference had been scheduled. On the other hand — except for the die-hard would-be Einsteins who have already begun to write me suggesting that the CERN result proves their pet theories — I also knew that for the general public the claim would prove to be a momentary curiosity, forgotten along with much of the rest of yesterday’s news.


What is inappropriate, however, is the publicity fanfare coming before the paper has even been examined by referees. Too often today, science is done by news release rather than waiting for refereed publication. Because a significant fraction of experimental results ultimately never get published or are not later confirmed, providing unfiltered results to a largely untutored public is irresponsible.





Las reformas que necesita España. Juan Ramón Rallo

Por un lado, para lograr el reajuste de nuestro aparato productivo, necesitamos, primero, que los contratos laborales regresen al ámbito de negociación individual entre empresario y trabajador, sin que los sindicatos o la patronal puedan intervenir salvo como representantes voluntarios; esta abolición de esa fascistada llamada negociación colectiva también debería afectar a las relaciones laborales vigentes, permitiendo renegociar sin indemnización todos los contratos actuales para adaptarlos a la nueva realidad posburbuja –una medida bastante menos cruel y barata que reducir el coste del despido para, a través del cese laboral, proceder a su ulterior renegociación–. Segundo, debemos rebajar la factura eléctrica y para ello hay que suprimir las primas a las nuevas centrales renovables, revisar a la baja las ya comprometidas y prolongar la vida de todas las centrales nucleares seguras. Tercero, liberalización total del sector empresarial: eliminar los obstáculos burocráticos a la hora de constituir nuevas empresas así como las limitaciones sobre a qué pueden dedicarse –por ejemplo, suprimiendo la ley de horarios comerciales, la ley del suelo, la ley antitabaco…). Y cuarto, permitir que aquellos sectores que deban quebrar, como el de la construcción, quiebren y saquen a la venta todo el stock de viviendas y de bienes de capital que retienen sin uso alguno.

Por otro lado, para conseguir el reajuste financiero hay que promover el ahorro empresarial, familiar y estatal. Las Administraciones Públicas deben regresar a los niveles de gasto anteriores a la burbuja (2002-2003). Ello implicará desprenderse de numeroso personal público –sobre todo autonómico–, eliminar todas las subvenciones, privatizar todas las empresas públicas e instaurar el copago en la sanidad y en la educación no obligatoria. Con este tijeretazo al gasto, lograríamos no sólo acabar con el déficit, sino amasar un cierto superávit con el que poder reducir de manera muy considerable la tributación sobre el ahorro, tanto en el IRPF como en el Impuesto de Sociedades: los gravámenes sobre dividendos, plusvalías y beneficios no deberían superar en ningún caso el 10%. De este modo, no sólo alimentaríamos el ahorro interno, sino que importaríamos capitales desde el extranjero, lo que permitiría recapitalizar a nuestro tejido empresarial –y bancario– y contratar a gran parte de los cinco millones de parados.





Entrevista a Héctor Maseda

Cuando, en la primavera de 2003, Héctor, con una sustancial hoja de servicios como periodista independiente, a la vez que presidente del Partido Liberal Democrático de Cuba, fue condenado en juicio sumario a 20 años de cárcel, junto a otros 74 disidentes, Laura decidió abandonar su empleo como profesora de español para dedicarse por entero a la atención de su esposo y a reclamar justicia tanto para él como para los demás prisioneros políticos. Así se convertiría en cofundadora del movimiento Damas de Blanco, que aún hoy lidera. 

Al no aceptar la coyunda del destierro como requisito para su liberación, Héctor estuvo entre los últimos prisioneros de conciencia en salir de la cárcel. En tanto, Laura no dejaba de exigir justicia, aun en medio del proceso de excarcelaciones.

Hoy, Laura y Héctor están juntos al fin en su casa de La Habana. Pero no parecen dispuestos a contemplar el tan bien ganado derecho al reposo del guerrero.

Él no depone su vertical conducta como opositor. Ella continúa al frente de las Damas de Blanco, consciente de que si los atropellos, abusos e injusticias del régimen no cesaron con la excarcelación de los presos de la llamada Primavera Negra, no hay motivo para dejar de reclamar su fin protestando en las calles.



CUBANET: ¿No les tienta la idea de reiniciar la vida en otro país, restaurando la paz y la estabilidad hogareña que les ha faltado durante tantos años, y más aún sabiendo que es un proyecto que ahora está a su alcance con relativa facilidad?

H. MASEDA: No y mil veces no. En los años 80 tuve la posibilidad de salir del país y no regresar jamás. Lo pensé y me entusiasmó la idea. Tuve propuestas, primero de estudios de especialización y luego de trabajo que no admitían su rechazo, pero era único hijo, mis padres, ancianos, no gozaban de buena salud y requerían mi presencia. De modo que rechacé la idea. Algunos problemas laborales y sociales momentáneamente me la hicieron retomar en un par de ocasiones posteriores, pero no me convencieron los argumentos que analicé en aquellos momentos. Es cierto que en la actualidad abandonar el país definitivamente es un proyecto que con relativa facilidad está a nuestro alcance (de Laura y mío). Pero no me interesa. Ni ella ni yo dañamos a nuestro país y pueblo con la presencia de ambos en la tierra que nos vio nacer. ¡Qué se vayan los gobernantes actuantes que tanto tiranizan y afectan a su pueblo!


José Luis López Vázquez. Un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo


Trichet no trincha. Carlos Rodríguez Braun

El Banco Central Europeo tiene como misión la estabilidad de precios y la provisión de oferta monetaria, mientras que la supervisión bancaria en la eurozona sigue en manos de los bancos centrales nacionales. Ni uno ni otros lo han hecho bien. El BCE fue co-responsable de orquestar la expansión de la liquidez que desembocó en la crisis, y los bancos centrales nacionales no ejercieron correctamente la misión de supervisión, como se ha visto en los rescates onerosos de entidades entre dispendiosas y sinvergüenzas.

Una vez que estalla la crisis, producto en parte de su propia actuación, Trichet consigue labrarse una imagen de seriedad. La prensa políticamente correcta, en vez de criticarlo, critica a los que, como Axel Weber, tuvieron la osadía de alegar que igual el BCE no debería haber financiado la compra aunque sea indirecta de deuda pública, algo que por otra parte esta “institución independiente” (Trichet dixit, ayer mismo) tenía prohibido hacer. “Errores propios de un ortodoxo”, alecciona el pensamiento único. ¿Ortodoxia es igual a violar las reglas?



Esencia de mujer


Pintura de Fusilli


Fotografía de Emil Schildt


Pintura de Fischl


Pintura de Darío Morales





Government Makes Us Poor. The free market sparks innovation and creates wealth. John Stossel & Interview with Michael Strong and Magatte Wade. Stephen Hicks

Here's my fantasy: Libertarians are elected to the presidency and to majorities in Congress. What would happen next? Well, if libertarians were "in charge," you'd have more freedom and prosperity.

Freedom frightens some people. They say if no one is in charge there would be chaos. That is intuitive, but think about a skating rink. Before rinks were invented, if you proposed an amusement in which people strap blades to their feet and skate around on ice at whatever speeds they wish, you'd have been called crazy. There's got to be speed limits, stoplights, turn signals. But we know that people navigate rinks safely on their own. They create their own order, with only minimal rules.

Society would work the same way—and does to a large extent even today. "Great part of that order which reigns among mankind is not the effect of government," Thomas Paine, the soul of the American Revolution, wrote. "It has its origin in the principles of society and the natural constitution of man. ... Common interest (has) a greater influence than the laws of government."


I explored that subject last week with Michael Strong and Magatte Wade, founders of the Free Cities Project.


Strong said, "We want to encourage thousands of people to create new governments that have different rules, each competing for customers with the best education and best health care, the most peace and prosperity you could imagine."



Read full and listen to audio version.



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Interview with Michael Strong and Magatte Wade:



Copia cien veces. Arcadi Espada

Me interesa, en especial, lo de Stallman porque se vincula con el párrafo del periódico en aquello que es más demoledoramente falso: la especie de que el mundo digital esté acabando con el autor y la obra original. Lo cierto es que sucede absolutamente lo contrario. Nunca como en el entorno digital pudo el hombre distinguir entre el artista y el copista. Todos esos cabezudos que acuden a la Antigüedad o al Renacimiento para observar allí la retroutopía que rige nuestros tiempos digitales ignoran que la historia del autor de la obra de arte está trazada de modo lineal y en absoluto como un bucle. Es decir, que ese presunto Eldorado de la obra colectiva, fruto de la confusión y dificultad de precisar las autorías, pierde cualquier fundamento ante Google, herramienta que puede identificar, como nunca antes, a un autor con un texto.


¡Por supuesto que nunca fue tan fácil hacer de una vida un copypaste! Pero con una condición: la de quedar retratado como copista. Nunca fue tan fácil copiar y tan difícil hacerse pasar por creador.



Coca-Cola, la Guerra Fría y Billy Wilder. Javier Bilbao


Asamblea Nacional francesa, 28 de febrero de 1950. Un diputado del Partido Comunista interpela al Ministro de Sanidad, Pierre Schneiter:

-Señor Ministro, se está vendiendo una bebida en los bulevares de París llamada Coca-Cola.

-Lo sé.

-Esto es serio, así que usted lo conoce y no está haciendo nada para impedirlo.

- No tengo, de momento, razones para actuar.

- Esto no es una simple cuestión económica, tampoco una simple cuestión de salud pública: esto es una cuestión política. Nosotros queremos saber si, por razones  políticas, usted va a permitir a los norteamericanos envenenar a los franceses y las francesas.

Uno. La Europa de postguerra

La Segunda Guerra Mundial dejó tras de sí una Europa devastada y exhausta pero todavía con ganas de seguir pegándose. En un plazo asombrosamente breve, los enemigos pasaron a ser aliados, y los hasta ayer aliados pasaron a convertirse en la mayor amenaza. Ya en 1946Churchill popularizó la expresión “Telón de acero” para referirse a este nuevo escenario. El bloqueo del Berlín occidental en el 48 ordenado por Stalin y el puente aéreo con el que fue sorteado; la toma del poder por los marxistas en cada país Europa del Este en lo que aparentaba ser un implacable efecto dominó; el estallido de la guerra en Corea en 1950… la escalada en el enfrentamiento entre Estados Unidos y la Unión Soviética, la democracia liberal y el comunismo, parecía imparable. Aquí iba a haber hostias, y de las atómicas.

Así que a finales de los 40 y comienzos de los 50, Europa vivía sumida en la pobreza de la postguerra, el caldo de cultivo ideal para un movimiento revolucionario. Los partidos de izquierda estaban disfrutando de un gran prestigio por su reciente historial de resistencia antinazi en los países que habían sido ocupados por el III Reich. Mientras, los más conservadores intentaban sortear la vergüenza de su colaboracionismo, cuando no eran directamente encarcelados. Los intelectuales de todo el continente abrazaban con entusiasmo la causa marxista-leninista (hasta el mismísimo Albert Camusinicialmente lo era) y la Unión Soviética era admirada y temida por su acelerada industrialización y la capacidad de movilización y sacrificio que había demostrado durante la guerra. En Francia en 1946 el PCF obtuvo el 28% de los votos, y en Italia su respectivo partido comunista contaba en 1953 con la muy respetable cantidad de más de dos millones de afiliados.