Polonia, tesoros y colecciones artísticas. 12 junio 2011


Como siempre pasa con este tipo de exposiciones, permite la comparación de obras de diferentes autores y épocas.

La obra más publicitada de la exposición es La dama del armiño de Leonardo Da Vinci. Notable pintura, con la habitual perfección técnica de Leonardo. Todos los detalles muy bien definidos, las proporciones adecuadas y el movimiento intuido. La figura está muy resaltada, el fondo hace que se produzca este efecto. Los límites entre fondo y figura están definidos. Dalí se me viene a la cabeza al ver esta pintura.



Pero para mí, la joya de la exposición es Niña en un marco de Rembrandt. Con el tiempo Rembrandt me va gustando más. Su perfecta técnica para jugar con la luz y las sombras, con cuadros que parecen menos detallistas de lo que en realidad son. No ha sido uno de mis favoritos, pero se va abriendo camino. En este cuadro impresiona el rostro, el pelo y el vestido, que a primera vista parece un amasijo de trazos y colores, es una maravilla. Esas manos, jugueteando, sin terminar de apoyarse, la derecha, y fuera del cuadro la izquierda. Un figura que quiere salir. Muy interesante la comparación con el cuadro de Leonardo. Tan diferentes, tan buenas las dos.



Solo por estos dos cuadros merece la pena la visita a la exposición.