Entrevista a Antón Uriarte

Entrevista a Antón Uriarte en la que explica porque no está de acuerdo con el supuesto cambio climático debido a la acción del hombre sobre el planeta.

Destaco: 

-¿Cuál es la tesis que defiende?

-Lo que yo defiendo es que puede decirse que es una exageración el interés que ahora muestra el cambio climático; que no es tan catastrófico como se anuncia: y que tampoco está bien demostrado que sea el CO2 el culpable del calentamiento del planeta.
 
- Medidas gubernamentales, protocolo de Kioto... ¿Qué hay detrás de todo eso?

- Son medidas basadas en la ignorancia de los políticos. También es un oportunismo, porque ahora mismo es mas oportuno poner tasas al carbono, que es lo que se usa, y favorecer a las grandes empresas que se están viendo beneficiadas por las cuotas de emisión. (Cabe recordar que existe un mercado de compra-venta de derechos de emisión de CO2 por parte de empresas y gobiernos).
 
- ¿Cómo tranquilizar a esos 'catastrofistas' de los que habla?

- Los catastrofistas se ponen nerviosos cuando se les dice que su catástrofe no es tal, porque hay gente que necesita creer en ello, y utiliza al cambio global como la madre de todas las catástrofes. Pero hay que demostrar con mapas, gráficos, etc. que no es para tanto, que los glaciares no se licúan tanto, que muere mucha más gente de frío que de calor, y que una serie de catástrofes anunciadas no son ciertas con los datos reales.



ENTREVISTA:

Y con él llegó la polémica. La conferencia más controvertida del Curso de Verano 'Meteorología, clima y cambio climático: mitos y realidades' que se celebra hasta hoy en Gádor, vino de la mano de Antón Uriarte. Este catedrático de Geografía Física de la Universidad del País Vasco es conocido en la comunidad científica por su escepticismo, y por su defensa de que el cambio climático no merece la atención, y sobre todo el temor, que despierta desde hace años. El título de su conferencia, 'Cambio climático: miscelánea para catastrofistas', no deja lugar a dudas de su posición, en las antípodas del discurso imperante. Uriarte, que apoya su tesis en datos de la NASA, explica a IDEAL por qué hay que desterrar la 'esquizofrenia' colectiva en torno al calentamiento del planeta.

-¿Cuál es la tesis que defiende?

-Lo que yo defiendo es que puede decirse que es una exageración el interés que ahora muestra el cambio climático; que no es tan catastrófico como se anuncia: y que tampoco está bien demostrado que sea el CO2 el culpable del calentamiento del planeta.

- ¿Se considera un negacionista del cambio climático?

- No, la palabra negacionista no me gusta. Además, somos precisamente los escépticos los que creemos que el clima está cambiando siempre, que no es que haya cambiado en el último siglo. Lo que si negamos es que esté demostrado que el CO2 sea el causante del último de estos cambios.

- ¿Cuál es, entonces, la causa del calentamiento?

- Por causas que desconocemos, hay cambios naturales en la nubosidad del planeta, cambios en las corrientes oceánicas, cambios en la intensidad solar, ... Desconocemos mucho, y resulta políticamente correcto echar la culpa de todo al C02, pero no es así. A modo de ejemplo, el cambio que se produjo entre 1910 y 1940, no pudo ser debido al CO2, y sin embargo, hubo un calentamiento de unas tres décimas que son las mismas que ha habido desde 1975 hasta el 98. Luego ha habido épocas en que ha aumentado el C02, por ejemplo, entre el año 45 y el 75, y no hubo calentamiento de la tierra.

- ¿Qué parte de responsabilidad tiene el ser humano en la subida de grados?

- Bueno, hay que decir que un pequeño calentamiento del planeta no tiene por qué ser malo, ya que puede llevar a más lluvias y más humedad. Es cierto que el C02 calienta, eso no lo negamos los escépticos, pero calienta en muy pequeña proporción, y eso lo sabemos todos. El calentamiento mayor de los modelos - climáticos - no se basa tampoco en el CO2, sino en efectos colaterales del aumento de la humedad. En cuanto al hombre, sí dejamos nuestra huella en la atmósfera, pero es pequeña en importancia.

- ¿El aumento de la temperatura no es, entonces, para estar preocupados?

- Exactamente. Se suele decir que es un calentamiento acelerado, pero no es así. La realidad es que desde el año 98 estamos con alta temperatura con respecto a los últimos siglos, pero es que venimos de una edad peor, que es la pequeña Edad del Hielo del siglo XVII y XVIII, y desde entonces, nos estamos recuperando.

- ¿El avance de la desertificación es también un mito?

- Es totalmente falso que los desiertos estén avanzando. En el más importante, que es el de la franja del Sahel, las lluvias están aumentando desde los años 80. Hubo una sequía importante en los 70 y 80, sí, pero fue más debido a que el mar estaba frío y evaporaba poco, que al calentamiento.

- Medidas gubernamentales, protocolo de Kioto... ¿Qué hay detrás de todo eso?

- Son medidas basadas en la ignorancia de los políticos. También es un oportunismo, porque ahora mismo es mas oportuno poner tasas al carbono, que es lo que se usa, y favorecer a las grandes empresas que se están viendo beneficiadas por las cuotas de emisión. (Cabe recordar que existe un mercado de compra-venta de derechos de emisión de CO2 por parte de empresas y gobiernos).

- ¿Tanto contaminamos?

- No. Además, en realidad el C02 no es un contaminante: de cada 100.000 moléculas de nitrógeno y oxígeno que hay en el aire, cada cinco años añadimos una de CO2. Vale, eso puede producir un calentamiento, pero contaminar nunca: el C02 es el aire que respiramos.

- ¿Considera el cambio climático como el gran engaño de esta década?

- Creo que sí, que es el gran engaño de esta década, de comienzos del XXI, y también de finales del XX, pero afortunadamente hay cada vez más gente que está abriendo los ojos.

- No debe de ser fácil mantener ese discurso...

- No, no es nada fácil, se nos margina bastante, o nos responden con agresividad, o nos denigran, o desprecian. Se da en todos los niveles.

- ¿Ha cobrado fuerza la corriente de escépticos? ¿Hay ya menos consenso en torno al tema climático?

- Sí, pero los grandes partidos políticos siguen teniendo mucho miedo al cambio, al cambio de lo que han apoyado siempre: por eso siguen manteniendo que el C02 es muy malo, que hay que ir hacia la economía baja en carbono.

- ¿Cree que dentro de 20 años se hablará de cambio climático?

- Yo espero que no. Cada vez hay más gente que atiende a los datos, a las gráficas, que piensa que son 30 centímetros lo que hemos subido: uno lo piensa, y no ve que 30 centímetros sean nada, ni que pueda asustar a nadie, a pesar de que los últimos en convencerse sean los partidos políticos.

- ¿Cómo tranquilizar a esos 'catastrofistas' de los que habla?

- Los catastrofistas se ponen nerviosos cuando se les dice que su catástrofe no es tal, porque hay gente que necesita creer en ello, y utiliza al cambio global como la madre de todas las catástrofes. Pero hay que demostrar con mapas, gráficos, etc. que no es para tanto, que los glaciares no se licúan tanto, que muere mucha más gente de frío que de calor, y que una serie de catástrofes anunciadas no son ciertas con los datos reales.

Alonso en la Formula 1

Alonso vuelve a ganar, esta vez en el circuito de Hockenheim, Alemania.

Me acuerdo de algún vídeo espectacular sobre Alonso.









Eduardo Punset con Ray Kurzweil

Eduardo Punset con Ray Kurzweil en el programa Redes.

Comunidades autónomas y crecimiento económico

Este estudio de Francisco Marcos y Juan Santaló, Regulation, Innovation and Productivity, pone de manifiesto el coste económico de las Comunidades Autónomas en España.

Aquí y aquí se pueden leer comentarios sobre el mencionado artículo.

Destaco:

En Alemania, con el doble de población que España, entre Landers y su Parlamento y Gobierno federales se publican cinco mil (5.000) páginas anuales de normas legales, regulaciones. Cinco mil.

En España, el Parlamento y el Gobierno publican cincuenta mil páginas anuales (50.000). Y las comunidades autónomas setecientas mil (700.000). En España, el estado español (sin incluir ayuntamientos) publica setecientas cincuenta mil páginas anuales (750.000).


Conclusiones del estudio:

In this paper we show how the process of decentralization in Spain has resulted in a wide dispersion of the quantity of regulation in the different regions (Self Governing Communities). We make use of this cross- sectional variation to estimate the effect of distinct paths of regulatory intensity on regional productivity and innovation. We find that the total number of “regulatory pages” published and the total number of norms each region has adopted has an important negative effect. Our estimates show that an increase of 100% in the number of norms is associated with a decrease of 79-81% in the number of regional patent applications and a lower TFP growth rate of around 3.5%. Given that the average TFP growth rate during the period is -0.15% this estimates show that productivity slowdown in the Spanish economy during the period could have been avoided if regional governments would had undertaken a much lower regulatory activity. We do not find evidence supporting that this decrease in productivity is caused by lower product market competition at the regional level. However we find some indication that regulatory intensity affects firms asymmetrically and therefore distorts the optimal allocation of resources. More regulation intensity affects negatively the proportion of resources controlled by business establishments with 200 employees or more and this extra burden precisely to the more innovative companies may explain the negative linkage between regulation and productivity.

Divisiones por Jon Juaristi

Jon Juaristi escribe sobre la División Azul. Demoledor.

Ese último párrafo:

El hecho es que la División Azul no tuvo una causa autónoma, sino subordinada a la del nazismo, cualesquiera que fuesen al respecto los sentimientos y convicciones de los voluntarios. Prada afirma que «apenas encontramos entre los divisionarios españoles signos de adhesión al régimen hitleriano». Pero es que la División misma fue un signo incontestable de adhesión total a aquél desde que, el 31 de julio de 1941, en el campo de instrucción de Grafenwöhr, todos sus efectivos, desde el general Muñoz Grandes al último corneta, juraron solemnemente obediencia a Hitler. ¿Qué más prueba de adhesión puede pedirse? Desgraciadamente, los divisionarios españoles no lucharon por la liberación de los pueblos oprimidos por el comunismo soviético, sino por el proyecto nazi, que incluía la esclavización de la población eslava y el exterminio de los judíos.



ARTÍCULO:

En las dos últimas semanas han aparecido en este periódico sendos artículos sobre la División Azul: una tercera del comandante general Chicharro Ortega, el sábado, 17, y la columna de Juan Manuel de Prada, el pasado lunes. El comandante general hacía una encendida defensa de la nobleza de miras y del valor de los divisionarios, entre los que se contaron su padre y varios hermanos de éste que murieron en combate. Tratándose de un homenaje personal que admitía de buen grado la posible discrepancia del lector con las ideas políticas que movieron a sus mayores, deja poco margen a la réplica. La columna de Prada tiene un carácter muy distinto. Su apología sin reservas de la empresa militar falangista se fundamenta en supuestos muy discutibles o radicalmente falsos, y lo peor es que, al contrario que la de Chicharro Ortega, ofende de modo gratuito a quienes no compartimos sus valoraciones, excluyéndonos del número de los españoles bien nacidos.

Un hecho de armas que implicó a cerca de cuarenta y cinco mil jóvenes españoles en tierras lejanas merece ser estudiado con rigor y sin apasionamiento. Por supuesto, todos somos muy dueños de admirar el heroísmo, la entrega y el valor hasta el sacrificio de la propia vida. Conviene, no obstante, recordar que tales cualidades sublimes nunca son privilegio de un bando y que los combatientes reales suelen ser los primeros en reconocerlo así. También la cobardía y la crueldad andan muy repartidas en toda guerra y, por tanto, ni las virtudes ni los defectos de los guerreros sirven para establecer juicios morales sobre las causas que defienden. La de los divisionarios españoles era «combatir el régimen comunista soviético» que, según Prada, «consideraban, no sin razón, responsable de la situación social que había conducido a los españoles a la Guerra Civil». Si ésta era la justificación de la causa antedicha, cabe alegar que los voluntarios de la División Azul estaban tan equivocados como Prada. El régimen comunista soviético fue ajeno a los procesos sociales y políticos que desembocaron en la guerra civil española, y su posterior intervención en la misma, apoyando a la República, tan responsable de la prolongación encarnizada de la contienda como los dirigentes del otro bando, que se negaron a todo lo que no fuera una capitulación incondicional del enemigo.

El hecho es que la División Azul no tuvo una causa autónoma, sino subordinada a la del nazismo, cualesquiera que fuesen al respecto los sentimientos y convicciones de los voluntarios. Prada afirma que «apenas encontramos entre los divisionarios españoles signos de adhesión al régimen hitleriano». Pero es que la División misma fue un signo incontestable de adhesión total a aquél desde que, el 31 de julio de 1941, en el campo de instrucción de Grafenwöhr, todos sus efectivos, desde el general Muñoz Grandes al último corneta, juraron solemnemente obediencia a Hitler. ¿Qué más prueba de adhesión puede pedirse? Desgraciadamente, los divisionarios españoles no lucharon por la liberación de los pueblos oprimidos por el comunismo soviético, sino por el proyecto nazi, que incluía la esclavización de la población eslava y el exterminio de los judíos.

Julio Iglesias

Entrevistan al Gran Julio Iglesias.

Me acuerdo de todas sus canciones que tanto he escuchado y disfrutado.













Penaltis



Moratinos y Cuba por Jorge Trías Sagnier

Artículo de Jorge Trías en el que defiende la postura de Moratinos, oponiéndose a otras opiniones.

Estoy de acuerdo con esto que escribe Trías: A veces se obtienen mejores resultados a través del diálogo y la flexibilidad que manteniendo posturas maximalistas. Pero habrá que exigir cada vez más, porque sino sólo serán gestos simbólicos, aunque estos gestos sean muy importantes para la vida de las personas afectadas.


ARTÍCULO:

La fructífera colaboración entre los obispos cubanos y el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos ha hecho posible lo que parecía imposible: la excarcelación de presos políticos de la isla hispana, condenados por la dictadura castrista en aplicación de la denominada «ley mordaza». Podrá minimizarse el extraordinario papel desempeñado por Moratinos, pero a nadie con independencia de criterio o, simplemente, con buenos sentimientos, se le escapa el éxito de su misión. A veces se obtienen mejores resultados a través del diálogo y la flexibilidad que manteniendo posturas maximalistas. Los obispos lo vieron también muy claro y fueron de la mano con el ministro.

Mientras tanto podemos enzarzarnos en la discusión sobre si sigue teniendo sentido o no la denominada Posición Común que desde 1996 condiciona las relaciones entre la Unión Europea y el Gobierno cubano. Creo más efectiva la pragmática postura del ministro español que la de aquellos otros cancilleres europeos que ven en el endurecimiento un buen medio para el cambio del régimen caribeño. Que Cuba ha avanzado algo en libertad parece un hecho evidente. Ahí está la Iglesia católica que ya se mueve con cierta normalidad y que constituye un factor de pacificación, lo que reconoce todo el mundo, como han hecho las mismas Damas de Blanco.

No debemos olvidar la absurda situación que vive la isla desde hace decenios. Si la revolución pudo tener un sentido político geoestratégico a lo largo de los años de la Guerra Fría, desde la caída del Muro sólo se comprende por la inercia del propio régimen. Un país con la calidad de recursos humanos de Cuba, muchos de ellos en el exilio, podría ser una de las naciones más prósperas del mundo, y no vivir, como ahora viven sus ciudadanos, sumidos en la miseria económica y en la carencia de libertades. Moratinos y los obispos cubanos han ayudado a dar, pues, un nuevo salto hacia la liberación en la isla.

The Body Snatcher

Primera vez que veo El ladrón de cuerpos dirigida por Robert Wise, basada en un relato de Robert Louis Stevenson.

La he visto coloreada y por lo visto es en blanco y negro. Una pena, aunque el arreglo está logrado.

Buena historia, bien rodada, con el gran Boris Karloff. Especialmente lograda la escena final en la carreta tras robar el último cuerpo. Rodada sin primeros planos exagerados que tanto me molestan.

Cine de terror sin sobresaltos y sin sangre. Muy ligera en ese sentido.

Cine clásico para disfrutar.