Entrevista a David Chalmers

Muy interesante entrevista a David Chalmers en cultura 3.0

Me interesa el modo en el que relaciona la filosofía y la ciencia.

Hay mucho que destacar, casi todo, pero por quedarme con algo de lo dicho por Chalmers:

En realidad, no me importa demasiado a qué se llama ciencia, a qué se llama filosofía, quién es llamado científico o quién filósofo. Tenemos más cuestiones empíricas sobre el trabajo experimental en este momento, pero también debemos hacer preguntas fundamentales, aunque sólo cuestiones fundamentales no es suficiente. Así que creo que necesitamos una combinación de trabajo experimental y de trabajo filosófico.

Museo de la Nación en Lima


En la sexta planta hay una exposición Yuyanapaq sobre 20 años (1980-2000) de conflicto armado interno en el Perú. Son los años de Sendero luminoso, crímenes de estado, el MRTA, etc. Aquí se puede leer algo sobre el tema.

Se perpetraron matanzas múltiples, pueblos amenazados por los terroristas si no colaboraban con ellos, esos mismos pueblos atacados por paramilitares por colaborar supuestamente con los terroristas, una espiral de violencia que llevó al Perú a una época sombría. Y como siempre esos idiotas intelectualoides que desde su poltrona apoyan a terroristas confesos.

España vs Suiza Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 Fase Previa

Derrota de España (0-1) frente a la defensiva Suiza.

Nada mejor que ver las estadísticas para darse cuenta que el fútbol tiene una gran componente de azar, por fortuna.

Si se compara con otros partidos:







Se puede observar que España es de las mejores en todas las categorías ofensivas del juego, pero la pelotita no quiso entrar.

La existencia de Dios

Arcadi Espada escribe sobre la existencia de Dios, tema que ya trató en su momento.

Mi postura es que Dios no existe más allá de los cerebros de las personas que creen en él. No hay ninguna prueba objetiva sobre su existencia.

Sobre el tema de Dios y las religiones destacaría dos libros, uno de Richard Dawkins, El espejismo de Dios, muy agresivo con el tema religioso pero que no deja lugar a las dudas sobre el papel de la religión y Dios a lo largo de la historia. El otro es de Fernado Savater, La vida eterna, no tan profundo como el anterior, pero igualmente clarificador en cuanto al engaño que suponen las religiones y Dios.

Aunque Savater es mucho más transigente que Dawkins, y afirma que a la gente hay que abrirle los ojos pero no arrancárselos, refiriéndose a que si una persona sigue una religión y cree en Dios, sin que ello afecte a otras personas y no le lleve a actos perjudiciales para él mismo, no debemos interferir.

Comidas en Perú

Ayer comida en Pescados Capitales, con un cebiche clásico de lenguado, otro mixto de salmón, merluza y lenguado, una chita; y un arroz chaufa de marisco. Para terminar con un tres leches con chocolate. Todo regado con Pisco sour, limonada, piña colada virgen, etc.

Una delicia, pocas veces comí mejor, desde luego nunca probé un cebiche clásico tan rico. Pescadito fresco, la salsa perfecta, el camote exquisito, la cebollita...un orgasmo gastronómico.


Hoy de nuevo pedí causa limeña, y la tuve:







Acompañada de Congrio al sillao, con soja, con pimientos, y con su arroz de siempre:



¿Qué haré en Madrid sin todo esto?

Futura Arquitecta

Después de aprobar Proyectos Arquitectónicos, hoy ha superado Proyectos de Estructuras. Ya sólo quedan dos y tendremos otra arquitecta más en España.

¡¡¡Ánimo que queda poco!!!

Una enfermedad de Arcadi Espada

Artículo de Arcadi Espada en el que queda retratada una de nuestras grandes políticas socialdemócratas que hemos tenido la gran suerte de disfrutar.

Siempre que pienso en los políticos españoles se me viene a la cabeza la famosa frase de Groucho Marx: "Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros".

El mismo Arcadi descubrió esto después de escribir el artículo.


ARTÍCULO:

La doblez socialdemócrata es el gran espectáculo de nuestro tiempo. A cada ejemplo uno se dice que será imposible superarlo; pero sólo es preciso que pasen 24 horas. Ayer en los periódicos la consejera catalana Geli anunciaba con gran pompa que abrirá expediente a una clínica de Barcelona que administra terapias a los homosexuales para que lo dejen. Y razonaba la consejera: «No existe evidencia científica que sostenga que la homosexualidad deba ser tratada como una enfermedad, al margen de ideologías personales.» Bien está. Tampoco existen evidencias de que la timidez deba ser tratada como una enfermedad. Y eso que, como debe de saber la consejera, hay quien es víctima de una timidez enfermiza. La enfermedad es el resultado de una cierta negociación entre moléculas hasta la frustrada negociación final y no debe de ser fácil trazar una frontera nítida y objetiva entre la salud y su ausencia. El único que está obligado a hacerlo, naturalmente, es el sistema público de salud; pero sólo porque paga las curaciones. Por otro lado no es preciso que un homosexual que viva su práctica con problemas deba declararse enfermo de homosexualidad. Puede considerar que su homosexualidad es un molesto rasgo de carácter: e ir al homosexólogo como el que va al callista. Con la enfermedad hay que andar con cuidado. La consejera Geli, antes de ejercer uno de sus feos intervencionismos, podría responder, por ejemplo, si considera que la pederastia es una enfermedad. Y si existe evidencia científica. En caso de que lo negara, querría conocer su opinión sobre los tratamientos que se aplican a los pederastas. Y mucho más querría saber si en esa clínica de Barcelona les aplicaran a los homosexuales, con su obvio consentimiento, terapias de inhibición del deseo, como las que se aplican a los pederastas: qué tendría que decir de eso, eh, la consejera Geli en buena lógica moral, legal y política.
 Siendo tan pintoresco, todo esto es lo de menos. El Gran Carnaval se proyecta cuando se recuerda que esta consejera Geli es la que firmó la ley catalana sobre medicinas alternativas, cuya introducción decía: «La existencia de diversas maneras de entender la persona, el diagnóstico, la enfermedad y el tratamiento, relacionadas con la tradición de las diferentes culturas, condiciona los criterios o las opciones médicas y terapéuticas distintas.» Homeópatas o cualquier otra forma de brujería encontraban en aquel prefacio —felizmente tumbado por el Estado, como la ley entera— una base legal basada en la ideología y no en la ciencia. Ahora bien, con la homosexualidad poco relativismo. ¡Y es que hay que estar enfermo para querer quitarse!